Fotografía de viaje: Equipo y pretensiones.

Cuando comencé en esto de la fotografía jamás pensé que podría llegar a escribir acerca de ello para aconsejar y ayudar a personas a las que se les plantearan problemas en estos términos, tres años más tarde de aquello aquí me encuentro, redactando un artículo que espero os aclare algunas dudas en el tema del que trata, sobre todo a los más noveles, y que aquellos más profesionales que lo lean y quieran aportar no duden en hacerlo, pues en la sabiduría conjunta es donde se encuentran las grandes verdades.

El artículo que os traigo es acerca de que llevar con nosotros cuando salimos de viaje.
Los más novatos pensaran que todo, los más veteranos pensarán que cuanto menos mejor, y si es verdad que estos últimos pueden tener mas razón (y también la espalda más fastidiada) vamos a analizar que material llevar entorno a la fotografía que nos gusta realizar y que nuestro destino nos pueda ofrecer.

Para ello comenzaremos por un básico: la mochila. Y es que frente a esto la única variación que os voy a proponer va a ser el tamaño, porque de marcas y estilos he probado mil, y siempre vuelvo a la misma, la Lowepro AW200. Una mochila cómoda a rabiar con espacio suficiente para todo un equipo de viaje (o dos o tres). No digo que otras marcas sean peores, para nada, pero su funcionalidad, resistencia, protección y sobre todo comodidad la ponen en cabeza. ¿Su precio? entre 80 y 100 € dependiendo del proveedor, Amazon la ofrece de vez en cuando en rebajas por un poco menos, no dudéis en ponerla en vuestra lista de deseos para seguirle el precio.

Pasado el asunto del embalaje principal, que a fin de cuentas va a ser el que va a dar cabida a todo lo demás vamos a dar paso a lo más importante, maquina, objetivos y filtros, trípode y si me apuráis flash.

De cámara de fotos es una cuestión personal en la que entrar será generar una discusión a los más altos niveles, Canon y Nikon siempre van a estar ahí para repartirse el trozo más

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Actualmente Emma viaja con la Sony A5000 principalmente para video y yo con la Fujifilm X-T1.

grandes del pastel (por cuando directamente se han repartido el pastel entero) y siempre va a haber adeptos a una y otra marca mas os voy a contar mi andanza particular intentando que comprendáis este punto.

Yo comencé con Nikon (hasta la fecha han pasado unas cinco máquinas Nikon por mis manos, de las amateur a las profesionales) y hará medio año decidí cambiar de dirección ya que a pesar de adorar mi equipo era pesado, enorme, y para mi que siempre voy con la cámara a cuestas un problema, así que decidí migrar al sistema X de Fujifilm que me ofrecía en su X-T1 las mismas prestaciones de mi venerada Nikon D610 (a día de hoy y si me preguntan digo siempre que rinde mejor incluso que la FullFrame de Nikon) siendo más pequeña, mejor construida y pesando nada más y nada menos que la mitad.
En este punto también habrá discusión, pues cambiar de DSLR a Mirrorless siempre es algo que lo genera, mas para mi diré que ha sido todo un acierto, cada uno tiene sus preferencias de equipo, y eso está siempre por encima de entradas de blog y comentarios.

Pasaremos al tema de las lentes, para el caso y como hablamos de fotografía de viaje lo blogprimero que os recomendaré será un buen Zoom, un 24-70 de toda la vida o similar. Y no, no hace falta que empeñes ningún riñón para ello, a lo que quiero referirme es a la distancia focal, un zoom que vaya desde angular hasta telefoto corto va a ser nuestro mejor amigo. Si tenemos la suerte de disponer de un presupuesto alto y podemos adquirir los conocidos como “patas negras” de la fotografía adelante, si disponéis del pisapapeles de kit (18-55) nos va a servir igual, la fotografía por mucho que la mayoría se empeñe en decir que va mucho de equipo, va de técnica, ganas y un cierto toque de visión artística, tu equipo tiene que cubrir tus necesidades, no dejar tu bolsillo al descubierto.

Una vez tenemos un zoom que nos satisfaga para las que serán el 70-80% de nuestras fotos de viaje vamos a separar el camino en dos, y es que para viajar lo interesante es llevar poco peso verdaderamente, pero si optamos por este camino nos puede suceder aquello de no poder conseguir exactamente la foto que habías encuadrado en tu mente y suponer una toma, así que a excepción de que lo que estemos realizando sea un viaje fotográfico como tal en el que queramos o no vamos a tener que llevar todo nuestro equipo ya que por algo lo hacemos optaría porque a partir de este punto echarais un ojo atrás a vuestras fotos. Un pequeño vistazo general nos indicará cuales son nuestras fotografías más comunes: retratos, paisajes, arquitectura, naturaleza, animales… Y a partir de aquí podremos hacernos una idea de cual será nuestro equipo esencial.

Hablaremos ahora ya de objetivos fijos para esta función como por ejemplo pueden ser grandes angulares (15 a 24 mm como gran angular a 35mm de angular) con una apertura luminosa (>f/2.8) para paisajes y arquitectura, un teleobjetivo corto y luminoso si te gustan los retratos y los desenfoques (50mm f/1.8, todas las marcas tiene uno y es barato y versátil o 85mm (>f/2) si nos gustan más los retratos puramente) y por último y pudiendo ir de opciones asequibles y de calidad relativa a objetivos profesionales de alto rendimiento  un teleobjetivo largo (en este caso ya sea fijo o no) que nos cubra distancias focales principalmente hasta 200mm, que estén estabilizados y que tengan una apertura focal  medianamente luminosa. Estos últimos suponen un problema de bolsillo, pero por suerte todas las marcas tienen objetivos 55-200 que ofrecen una calidad relativamente alta para el precio por el que se pueden encontrar (alrededor de los 200€ para el de Nikon y el de Canon) e incluso en la gama más alta, marcas como Fuji y Canon ofrecen teleobjetivos largos de aperturas focales no tan luminosas (alrededor de f/4) estabilizados y con una muy buena calidad óptica, además marcas alternativas como Tamron comercializan sus 70-200 2.8 a precios muy por debajo de los de las grandes compañías.

Dentro de lo hablado en el ultimo bloque os recomiendo que como mucho optéis por un par de objetivos, intentando evitar siempre el exceso de peso y resumiendo que una vez uno sabe que tipo de fotografía le gusta hacer y ese viaje en particular le puede ofrecer no va a necesitar verdaderamente más que el equipo justo.

Aquí un pequeño repaso:
Zoom de 24 a 70-85mm como “all-purpose” siempre en nuestra cámara.
Angular o Gran angular desde los 15 a los 35mm y luminoso si nos gustan las fotografías de paisaje, interiores y arquitectura.
Teleobjetivo corto de entre 50 a 85mm y a poder ser muy luminoso si nos gustan las distancias cortas, los retratos y los desenfoques.
Teleobjetivo Zoom o fijo de distancia focal larga, luminoso y estabilizado si lo que nos gusta es la fotografía de naturaleza, animales etc.

Pasamos al tema del filtro y es que en mi caso siempre llevo filtros en mis objetivos, y mas si son los que utilizo para viajar por eso de que estén bien protegidos, así que más allá del

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Nunca escatiméis en filtros, son de gran ayuda y además protegen las lentes.

filtro UV de protección la elección por mi parte es un skylight y un ND de entre 4 y 8 pasos de tamaño medio, junto con un set de anillas adaptadoras para poder utilizarlos siempre con todos los objetivos.

Avanzamos ahora en el artículo hasta un pequeño (o gran, depende de cada uno) incomprendido: el trípode.
Y digo incomprendido porque los hay que se los llevan a todas partes y no lo utilizan jamás y los hay que no se lo llevan nunca y acaban maldiciendo haber preferido ahorrarse ese peso. Yo os diré que sí, que si podéis no dudéis en llevar trípodes, uno pequeñito eso si, que no moleste en el equipaje y que de cierta solidez a la cámara cuando lo estemos utilizando. Marcas como Slik con sus modelos más pequeños ofrecen un equilibrio bastante decente entre solidez y portabilidad lo que nos hará que la pregunta de coger o no el trípode en muchos casos desaparezca de nuestras vidas.

Para finalizar, y habiéndolo dejado para el final por la relación amor-odio que sufro particularmente con él os hablaré del flash.
Y es que verdaderamente rara vez vais a utilizar el flash en un viaje mas que en algún recinto interior y que para las 2-3 tomas que vais a realizar con el no vale la pena cargarlo. El flash es un utensilio imprescindible pero no en el caso de la fotografía de viaje.

Ultimo apunte: ser cautos y llevar siempre varias baterías, asegurándonos de que estén cargadas y siempre listas para la acción.

Habiendo llegado hasta aquí solo me queda decirte que viajes, tanto como puedas, y que andes, muchísimo, por todos los lugares que visites, porque lo que yo aquí escribiendo esto estoy ofreciendo no dejan de ser unas simples directrices que puedes amoldar a tu estilo o no pero que no dejan de ser eso, directrices. Lo mejor que te va a quedar siempre por delante es la toma de fotografías de todas partes, que van a ser siempre las que más te van a enseñar y a permitir mejorar en todos los sentidos.

No dudéis en preguntar o comentar correcciones o preguntas, siempre son bienvenidas, y espero poder seguir escribiendo sobre la fotografía de viaje en el blog, ¡hasta pronto!

 

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